7. La educación, un instrumento que mejora la salud de las mujeres

Las mujeres representan el 60% de las personas analfabetas a nivel mundial.

Las normas de género nocivas, como la que considera a los hijos una mejor inversión familiar que a las hijas, dan lugar a que las tasas de matriculación y finalización escolar sean superiores en los niños que en las niñas. Además, las niñas hacen frente a mayores cargas en el hogar que sus iguales varones. En la actualidad hay cerca de 62 millones de niñas adolescentes que no van a la escuela.

La permanencia de una niña en la escuela hasta que complete la enseñanza secundaria es esencial porque la educación conlleva:

  • El retraso del matrimonio y el embarazo.
  • La mejora de la salud.
  • El acceso a una educación sexual integral.
  • Mayores ingresos a lo largo de la vida.
  • Más posibilidades de tener una vida adulta sana y productiva.

Los estudios demuestran que en entornos patriarcales, los ingresos y la educación de las mujeres aumentan su habilidad para negociar en el hogar y participar en las decisiones familiares. Esto deriva en un incremento de la inversión en la salud y la educación de los niños y las niñas.

Fuentes: ONU Mujeres, UNFPA, 2016.

Lusaka (Zambia) 2012
© Bruno Abarca | brunoat.com